Tortuga marina con tres aletas vuelve al mar

El ejemplar había sido encontrado con su patita delantera necrosada, por lo que tuvieron que cortársela. Pese a las dificultades, logró sobreponerse para así retornar a su hogar

El pasado 5 de septiembre, en una playa cerca de Ibiza (España) un grupo de lugareños se encontró con una escena que ningún amante de los animales quisiera ver: una tortuga marina estaba varada en la arena, sufriendo porque su aleta delantera izquierda estaba amarrada a un montón de plásticos y basura, y lo peor aún es que ya estaba necrosada, llena de tejido en pleno estado de descomposición. Ese mismo día fue llevada a un veterinario, el cual determinó que la única alternativa para salvarle la vida era amputarle su extremidad, pues de lo contrario estaba condenada a morir de una septicemia.

Cuando este reptil quedó sin su aleta delantera, muchos pensaron que no volvería a nadar, sobre todo considerando que son justamente sus extremidades delanteras las que más fuerza le dan cuando debe impulsarse en su medio acuático. Fue así como la enviaron al Centro de Recuperación de Especies Marinas del Aquarium des Cap Blanc, aunque sin muchas esperanzas. Sin embargo, la evolución presentada por este animalito fue increíble: en una demostración inédita de coraje y ganas de vivir, “Dani” (así fue bautizada, ya que este nombre era indistinto en caso de que fuese macho o hembra) se mostró muy intrépida y veloz en la piscina de agua salada del centro de recuperación. Estuvo en esas condiciones poco más de un mes, donde se le pudo ver incluso más rápida que varios ejemplares que tenían sus cuatro aletas. Si bien en algún momento se pensó en ponerle una prótesis o un muñón, esta posibilidad fue descartada, ya que el mismo quelonio demostró que no era necesario.

Debido a la extraordinaria capacidad de recuperación que presentó Dani, y también a sus muchas ganas de continuar con su vida salvaje, fue como se determinó liberarla al mar, en una actividad que contó con la compañía de varios de los veterinarios que colaboraron en su recuperación, además de un puñado de niños que se habían encariñado con su sorprendente historia de esfuerzo, tenacidad y supervivencia.

 

Comentarios

comentarios