Nadie ríe cuando un campeón cae

Durante la mitad del primer semestre, son varios los entusiastas propietarios y preparadores que llegan hasta los Haras y salas de remate esperando encontrarse con aquel caballo que luchará por ser el nuevo campeón de Chile, ese que llenará hipódromos y que cautivará a todos los espectadores, aquel que solo con su estampa le demostrará a sus rivales que no pueden vencerlo, que cuando los partidores abran, impondrá su talento y sangre para mantenerse en lo más alto del Turf nacional.

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Claro, esto no ocurre todos los años, es más, creo que pueden pasar años para tener el privilegio de ver correr a uno. Durante estos años, son varios potrillos que nos han dejado con la garganta lista para gritar a un campeón.

Pasó con IL campeone de Arturo Vidal, porque, para ser realistas ¿Quién no pensó que se venía el nuevo Wolf? Ese caballo que en un par de meses se ganó la Triple Corona Nacional, el monstruo lindo del Santa Amelia, que se fue invicto y que era el regalón de Blanco Encalada. Aquel que dividió al Turf nacional entre fanáticos de Wolf y Memo, en fin, estuvo apunto, si sólo no hubiera caído ante fantasmagórico en el Alberto Vial Infante y, ese mal paso en el St Leger que lo hizo rodar, habríamos vuelto a ver a ese campeón.

Pero este año, estaba naciendo un campeón, en el lugar más austral que se realiza hípica en el mundo, en el alejado Club Hípico de Concepción, un potrillo bautizado como Puerto Galera, que había ganado todo lo que corría, por primera vez la Triple Corona Promesas del Sur tenía un ganador, invicto en sus seis salidas a la cancha, el que cumplía a la perfección con la descripción que di al principio, pero que el destino decidió que el martes 20 de octubre del 2015, después de una carrera que dará comentarios de todos los lados, positivos y negativos, el campeón, apresar de todo su esfuerzo, cayera frente a Rompe Corazón.

Ya entraste en la historia penquista y, el destino lo seguirás escribiendo en cada carreras que ganes. Por que sabemos que perder una carrera, no quita ser un campeón, de hecho, en cancha demostraste que lo eres.

En fin, tendremos que seguir esperando a otro Wolf, al nuevo iluminado, aquel que gane todo en Chile y nos deje bien parados en el extranjero.


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