Los efectos positivos de escuchar música clásica

Un reciente estudio realizado a cientos de universitarios estadounidenses estableció que los jóvenes que disfrutaban con la música selecta tienen mejores calificaciones que el resto

Bien es sabido que existe un efecto importante que ejerce la música clásica para tranquilizar a las personas. Pero en realidad, esta consecuencia no sólo es aplicable a los humanos, porque de hecho en Japón a las vacas se les coloca este tipo de música para tranquilizarlas y estimularlas a una mejor lactancia. De este modo es como son numerosos los beneficios de las melodías selectas, tanto para el cuerpo como para la mente. Acá les contamos de algunas.

1)       Virgil Griffith, un destacado investigador y desarrollador de software, realizó una investigación que fue contundente: los universitarios que escuchan música clásica tienen mucho mejor desempeño en promedio que el resto… y los que escuchan reggaetón, mucho peor. Esta conclusión fue la que obtuvo al conseguir las calificaciones de cientos de alumnos estadounidenses y revisar sus perfiles en Facebook, donde ellos mismos apuntaban sus gustos musicales. Los resultados fueron lapidarios a favor de quienes disfrutaban con compositores  selectos.

2)      Neuroinvestigadores de la U. de Montreal (Canadá) investigaron el efecto de la música clásica sobre los procesos cerebrales, indicando que estimula a una estructura específica del cerebro llamada núcleo accumbens, ubicada en el cuerpo estriado. Esta zona cerebral se vincula con diversas sensaciones positivas.

3)      Científicos han podido comprobar que escuchar una sinfonía de Beethoven, Bach o Mozart hace que se estimule la producción de dopamina, hormona que ayuda a sentir la sensación de placer.

4)      La música clásica produce un efecto sobre la amígdala cerebral, que incide con fuerza en el análisis y la toma de decisiones abstractas. Es decir, muchas veces quienes escuchan este tipo de melodías tienden a ser bastante más creativos que el resto.

5)      Mediante el estudio de escáneres cerebrales, se pudo comprobar que quienes escuchaban música selecta, en el momento del examen presentaban ostensibles bajas en los niveles de presión arterial y de tensión muscular.

6)      El Efecto Mozart es algo que es sabido que estimula a los bebés desde pequeños, y de hecho se recomienda ponerlo en práctica con los recién nacidos. De acuerdo a variados estudios científicos, la música del genio de Salzburgo optimizaría la resolución de los procesos espacio-temporales y cognitivos, incluso desde la más temprana infancia.

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