Falsos mitos de salud que muchos creían ciertos

Una serie de creencias como pensar que al abrigarnos vamos a evitar resfriarnos, o bien el peligro de meternos a la piscina inmediatamente después de comer, en realidad son erróneos 

Respecto al cuidado de nuestra salud hay una serie de comportamientos que está comprobado científicamente que son positivos para nuestro organismo. Pero, así también, existen muchos otros que muchos pensábamos que nos ayudaban o perjudicaban, y en realidad son sólo eso: un falso mito. Acá les contamos cuales son los principales, según un listado elaborado por el sitio web «Bussines Insider».

1)      “Abrigarse evita resfríos”: Eso es totalmente falso. Se sabe que el resfrío común está provocado por la influencia de los virus, no del frío. Lo que sí es cierto es que el resfrío ataca más a organismos que están más debilitados. La verdadera causa de que aumenten los resfríos en invierno es que en esa época del año pasamos más encerrados, lo que facilita el contagio viral entre una persona y otra.

2)       “El yogurt ayuda a una mejor digestión”: Falso, ya que en el 2011 un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington comprobó que la ingesta de un yogurt al día no tenía ningún efecto sobre las comunidades microbianas intestinales, con lo cual se descarta que pueda servir para facilitar una mejor digestión. Claro que hoy en día esto podría ser puesto en duda debido a la presencia de algunos tipos de yogurt con restos de ciruela o chía, los que sí se sabe que son buenos laxantes… pero ese efecto laxante sería por la presencia de ciruela y chía, no por el yogurt.

3)      “La leche fortalece los huesos”: Acá hay versiones contradictorias. Si bien se sabe que la leche es rica en calcio, el cual es un importante componente de los huesos, al ser llevado a la práctica no se ha comprobado que haya una relación inversa entre el consumo de leche y la cantidad de fracturas óseas en una persona. De todas formas, también hay estudios que recomiendan la leche para fortalecer los huesos.

4)      “Esperar una hora para ingresar a la piscina”: Este es otro mito. Es típico que cuando uno almuerza, no se mete a la piscina de inmediato por temor a tener un calambre que nos haga ahogarnos mientras nadamos. En realidad, los calambres se producen por el exceso de ejercicio, y no por el aumento de irrigación estomacal después de la ingesta de alimento.

5)      “El cuerpo se demora años en digerir un chicle”: Eso es falso, ya que el cuerpo en verdad no puede digerir un chicle. Es decir, al eliminarlo tal vez no nos damos ni cuenta pero es expulsado intacto, o casi igual a como estaba cuando lo tragamos.

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