Confirman el hallazgo de un dinosaurio de cuello gigante

Los restos de esta monumental criatura indican que el animal existió en China hace unos 160 millones de años. Fue bautizado como Qijianglong, que significa “dragón de Qijiang”

Hace nueve años atrás, cuando un grupo de obreros trabajaban en la construcción de un edificio en la ciudad china de Qijiang, se llevó a cabo un hallazgo notable: enterrado a varios metros bajo la superficie descansaban los restos óseos de un animal enorme, el cual se pudo determinar con posterioridad que era un dinosaurio.

Después de casi una década de exhaustivos estudios, paleontólogos de la Universidad de Alberta (de Edmonton, Canadá) llegaron a la conclusión que esas osamentas pertenecieron a un animal del cual no se tenía precedentes; es decir se había logrado descubrir una nueva especie de lagarto prehistórico.

En el momento del descubrimiento, lo que se pudo hallar fue una serie de huesos, donde destacaban principalmente varias vértebras cervicales y una diminuta cabeza. Luego de complejos estudios en los que se debió recurrir a la más avanzada tecnología existente, se pudo determinar que este animal tenía la insólita característica de poseer un cuello extremadamente largo, bastante más que su cuerpo o su cola. De sus más de 15 metros de longitud, casi la mitad pertenecían a su ultradesarrollado cuello. Debido a su peculiar aspecto fue bautizado como Qijianglong, es decir “dragón de Qijiang”: sin dudas que a más de alguno de los investigadores les hizo recordar a la morfología de los típicos dragones de la milenaria mitología china.

El Qijianglong vivió hace unos 160 millones de años y perteneció a la familia de los saurópodos, que eran un grupo de dinosaurios herbívoros que caminaban en cuatro patas y tenían un cuello muy largo. Sin embargo, dentro de los saurópodos, se encontraba otro grupo conocido como Mamenchisaurus, que eran los que tenían el cuello más largo de todos: el cuello de un saurópodo normal ocupaba la tercera parte de su longitud, mientras que en los Mamenchisaurus equivalía a la mitad. Es decir, el Qijianglong fue uno de los pocos ejemplares existentes de la familia de los Mamenchisaurus, los cuales se cree que eran muy lentos y torpes, y les costó demasiado adaptarse a la evolución que presentaron otros dinosaurios anfibios mucho más rápidos y ágiles. Probablemente, el Qijianglong era tan rígido en sus movimientos que debe haber sido más parecido a una grúa que a un dinosaurio…

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