Amphicoelias fragillimus: ¿Megadinosaurio o criatura ficticia?

Pocos seres extintos generan tanto misterio como este gigante, un lagarto en torno al cual se ha dicho que pudo haber sido un verdadero coloso, pero también un animal que tal vez nunca existió

Amphicoelias (“de carácter hueco por ambos lados”) fue un dinosaurio perteneciente a la familia de los saurópodos. O más bien dicho, fue un género de estas bestias, ya que englobaba a dos especies de animales: Amphicoelias altus y Amphicoelias fragillimus. Este lagarto prehistórico fue pariente del diplodocus y vivió en el Jurásico, en lo que actualmente es Norteamérica. Algunos investigadores sostienen que fue el saurio más grande que ha existido, pero otros niegan de plano tal posibilidad.

Amphicoelias fragillimus

Se estima que el Amphicoelias altus medía unos 25 metros de largo, más o menos lo mismo que un diplodocus mediano. Sin embargo, las mayores dudas hasta el día de hoy existen en torno al ignoto Amphicoelias fragillimus, ya que solamente se le ha encontrado un pedazo de una espina neural de 1,5 metros de alto (que completa habría medido 2,7 metros), la cual se perdió en el siglo XIX cuando era transportada en un tren hacia el Museo de Nueva York y nunca más fue vista. A raíz de enigmático y dudoso hallazgo se determinó que el A. fragillimus podría haber tenido un largo que iba entre los 40 a los 60 metros de largo, siendo en ese caso el dinosaurio más grande de todos los tiempos.

El paleontólogo Ken Carpenter indagó el caso y en 1994 aseguró que el Amphicoelias fragillimus medía 58 metros de largo, lo cual está dentro de lo predicho por el investigador Gregory Paul, el cual postuló una longitud para este extinto animal en un rango de 40 a 60 metros. Para algunos científicos, este mega-lagarto podría haber sido mucho más grande que otros colosos del pasado como el Supersaurus (32,5 metros), Sauroposeidón (31 metros), el Argentinosaurus (39,7 metros) o el Seismosaurus (42 metros que también están bajo signo de interrogación), pero sin embargo para la mayoría de los hombres de ciencias sus dimensiones siguen generando muchas más preguntas que certezas.

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